AMAZONÍA: NATURALEZA EN RIESGO Y DESAFÍOS HUMANITARIOS 

AMAZONÍA: NATURALEZA EN RIESGO Y DESAFÍOS HUMANITARIOS 

La cuenca hidrográfica del Amazonas drena un promedio de 209 000 m³/s de agua dulce hacia el Atlántico, lo que la convierte en la mayor cuenca fluvial del mundo. Sin embargo, se considera que 7 de cada 10 personas que viven allí no tienen acceso al agua potable. De la misma manera, en una de las zonas del mundo con más diversidad de especies aptas para la alimentación, sus habitantes están enfrentando enormes desafíos para acceder a los alimentos, mientras la situación se agrava por la crisis climática. 

LA REALIDAD DE LA AMAZONÍA 

La Amazonía ha sido reconocida tradicionalmente como una demarcación conformada por fronteras entre países, pero definirla implica hablar de sus características físicas, ambientales y culturales comunes. Los 7,5 millones de kilómetros cuadrados de la superficie amazónica extendidos en 8 países (Bolivia, Brasil, Colombia, Venezuela, Perú, Guyana, Surinam y Ecuador) representa el 40% del continente americano y el 6% de la superficie terrestre. A esta porción de territorio transnacional se le conoce como el Bioma Amazónico. Cabe destacar que la Amazonía aparece dentro de la agenda política global como un territorio central en el marco de los procesos de cambio climático a los que nos enfrentamos. 

Los estudios científicos todavía se sorprenden al señalar la complejidad de la Amazonía, ya que funciona como la principal esponja de captación de dióxido de carbono en el planeta. De hecho, no solo crea su propio clima por medio de lluvias, también sirve de regulador climático regional y global. 

En el Bioma Amazónico viven alrededor de 40 millones de personas, incluyendo 385 pueblos indígenas con más de 86 lenguas y 650 dialectos. Se estima que hay 71 pueblos que viven en completo aislamiento. Además, aproximadamente el 27% de la Amazonía es propiedad reconocida de población indígena, siendo Brasil el país con la mayor extensión de tierras indígenas, alcanzando 1.153.843 km2 en 2022. A pesar de la dispersión de la población en áreas remotas, la urbanización está creciendo rápidamente, lo que conlleva desafíos como dificultades para acceder a servicios y altos niveles de pobreza en las comunidades. 

La población que habita la región amazónica se desarrolla en un entorno con limitada capacidad de respuesta ante los riesgos existentes en el territorio. La escasez de recursos médicos y las grandes distancias obstaculizan el acceso a la atención sanitaria, mientras que la inseguridad alimentaria se agudiza por cambios climáticos extremos y la deforestación. El acceso al agua potable es limitado debido a actividades extractivas que contaminan los recursos hídricos. Los desplazamientos internos, motivados por actividades ilícitas y conflictos entre grupos armados, ponen en riesgo la seguridad física y mental de las comunidades indígenas, afectando sus tradiciones y arraigo cultural. Estas problemáticas demandan estrategias integrales para abordar las necesidades inmediatas y proteger los derechos fundamentales de las poblaciones de esta región de vital importancia para nuestro planeta. 

 

Desde Acción contra el Hambre, hemos decidido dedicar esta publicación a contar la situación que vemos en las comunidades indígenas de la Amazonía porque sentimos que es importante dar visibilidad a los problemas que azotan estos territorios, y a las posibles soluciones que están promoviendo sus habitantes. Te invitamos a leer esta edición temática del Boletín Regional: 

BOLETIN REGIONAL

22/12/2023

AMÉRICA LATINA –AMAZONÍA

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