SEGURIDAD ALIMENTARIA EN GUATEMALA Y HONDURAS

Sin Cosechas, Ni Protección Social: una mirada a la seguridad alimentaria rural en Guatemala y Honduras

La Evaluación de Seguridad Alimentaria y Cobertura de Programas de Protección Social en Guatemala y Honduras analiza las condiciones que enfrentan los hogares rurales para acceder y sostener una alimentación adecuada, así como los principales factores que aumentan su vulnerabilidad.

El estudio, impulsado por Oxfam en Centroamérica junto a Acción Contra el Hambre, con el financiamiento de la Oficina de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO), fue realizado entre octubre y noviembre de 2025 mediante encuestas presenciales a 3,866 hogares rurales: 2,236 en los 22 departamentos de Guatemala y 1,630 en los 16 departamentos de Honduras. La evaluación utilizó la metodología CARI del Programa Mundial de Alimentos (WFP), permitiendo analizar la seguridad alimentaria, las estrategias de afrontamiento, la situación económica, el impacto de la variabilidad climática y la cobertura de los programas de protección social.

¿Qué revela la evaluación?

Los resultados muestran que la seguridad alimentaria rural en ambos países se sostiene sobre bases frágiles. Los hogares enfrentan una combinación de bajos ingresos, dependencia de actividades agropecuarias de pequeña escala, escasas reservas de alimentos, dificultades de acceso a tierra, impactos recurrentes de la crisis climática y una cobertura limitada de los sistemas de protección social.

Uno de los principales hallazgos es que 5.7 millones de personas —2.8 millones en Guatemala y 2.9 millones en Honduras— se encuentran en situación de inseguridad alimentaria moderada o severa. Además, solo el 9.5% de los hogares rurales en Guatemala y el 6.6% en Honduras fueron clasificados en seguridad alimentaria.

La evaluación también evidencia el fuerte impacto de la variabilidad climática sobre la producción de alimentos. En Guatemala, el 63.3% de los hogares con terreno agrícola reportó daños por retraso de las lluvias y la pérdida promedio estimada de cosecha fue de 33.7%. En Honduras, estos valores fueron de 65.9% y 30.8%, respectivamente.

A esto se suma una cobertura insuficiente de los programas de protección social: únicamente el 13.0% de los hogares rurales en Guatemala y el 14.6% en Honduras reportó haber recibido ayuda gubernamental durante el último año.

Una evidencia para fortalecer la respuesta

Más allá de medir la situación alimentaria actual, la evaluación busca aportar evidencia para fortalecer la toma de decisiones, la respuesta humanitaria, la protección social y las acciones de anticipación frente a las crisis. Sus recomendaciones llaman a fortalecer la resiliencia de los medios de vida, mejorar la focalización de los programas de protección social, apoyar la agricultura familiar y adaptar las respuestas frente a los efectos de la crisis climática.

El informe ofrece así una mirada amplia sobre quiénes están en mayor riesgo, qué factores están profundizando la inseguridad alimentaria y qué oportunidades existen para fortalecer las capacidades de los hogares rurales frente a futuras crisis.

Accede al informe completo aquí:  Informe Completo Oxfam_Seguridad Alimentaria_V21-07

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