Acción contra el Hambre impulsa soluciones innovadoras para enfrentar la sequía en el Corredor Seco

Acción contra el Hambre impulsa soluciones innovadoras para enfrentar la sequía en el Corredor Seco

Nuestra directora regional en Centroamérica, Farida Gadzhimirzaeva viajó a Talquezal, departamento de Chiquimula en el corredor seco de Guatemala, para conocer cómo la comunidad ha logrado enfrentar la sequía extrema y la falta de alimentos con el apoyo de Acción contra el Hambre. Gracias al proyecto: “Árbol de lluvia”, dirigido a mujeres de la comunidad. Los cultivos están prosperando, y las familias tienen acceso a más alimentos. A través de este proyecto conocemos la historia de Alicia; de cómo superó un desastre natural con huertos comunitarios:

Talquezal, una comunidad del Corredor Seco de Guatemala, ha sido duramente golpeada por los efectos del cambio climático, enfrentando sequías extremas, deslizamientos de tierra y la pérdida de cultivos esenciales para la alimentación de sus habitantes. En un contexto donde el 25-50% de la población depende de la agricultura de subsistencia, la falta de agua y la degradación del suelo han puesto en riesgo la seguridad alimentaria de miles de familias. Ante esta situación, Acción contra el Hambre ha implementado proyectos innovadores para mitigar el impacto de la sequía y fortalecer la resiliencia de la comunidad.

Uno de los programas clave en la región es el proyecto «Árbol de Lluvia», desarrollado en colaboración con la Universidad de Jaén. Este dispositivo de riego sostenible captura el agua de lluvia y la dirige directamente a las raíces de las plantas, permitiendo el cultivo en condiciones de extrema aridez. Con su implementación, se ha logrado un incremento del 16% en la producción de cultivos como la yuca, un dato relevante en un país donde uno de cada dos niños menores de cinco años sufre desnutrición crónica.

Alicia Suchita Ramírez, una de las beneficiarias del proyecto, ha integrado el «Árbol de Lluvia» en su huerto comunitario, logrando no solo garantizar el alimento para su familia, sino también generar un excedente para la venta en mercados locales. Gracias a la capacitación brindada por Acción contra el Hambre en gestión de recursos hídricos, diversificación de cultivos y administración financiera, Alicia ha fortalecido su autonomía económica y la de otras mujeres de su comunidad.

El impacto del proyecto se extiende más allá del acceso al agua. La organización también ha mejorado las condiciones de vida de los hogares con la instalación de gallineros y la aplicación de técnicas de reforestación, así como con la promoción de cooperativas lideradas por mujeres para fomentar la economía local. La experiencia de Alicia y su comunidad demuestra que, con las herramientas adecuadas y la capacitación necesaria, es posible transformar realidades y enfrentar los desafíos del cambio climático con soluciones sostenibles.

El proyecto «Árbol de Lluvia» sigue en fase de evaluación en terreno, pero sus primeros resultados evidencian que podría ser replicado en otras regiones afectadas por la sequía. Para Acción contra el Hambre, el objetivo es que estas innovaciones no solo beneficien a comunidades específicas, sino que también puedan convertirse en modelos de resiliencia climática para toda la región.

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